Pagar el precio

Juan Haro

IMG_0243

“En una ocasión se celebró una fiesta en la que un pianista mundialmente famoso daba un recital. Después de su actuación, la anfitriona le dijo al pianista:

– Haría lo que fuera por tocar como usted.

El pianista la miró pensativamente un momento y replicó:

– No, no haría lo que fuera.

La anfitriona sorprendida y avergonzada frente a sus invitados, dijo:

– Sí, si haría cualquier cosa.

El pianista negó con un gesto de la cabeza y exclamó:

– Le fascinaría tocar como yo en este momento, pero no estaría dispuesta a practicar ocho horas al día durante los próximos veinte años para alcanzar este dominio.

Todos guardaron silencio y se quedaron mirando sus platos. Nadie objetó, porque sabían que el pianista tenía razón. La anfitriona se equivocaba. Quería ser pianista y tocar en concierto, pero no estaba dispuesta a pagar el precio para convertirse en pianista.”
Todos los deseos tienen su precio. Puedes tener todo lo que quieras si estás dispuesto a pagar el precio. Tu disposición a pagar ese precio es lo que te otorga el poder de generar la causa para que tu deseo se cumpla. Si estás cien por cien dispuesto a pagar el precio, entonces tienes cien por cien de probabilidades de tener éxito. Si sólo estas dispuesto en un cincuenta por ciento a pagar el precio, entonces tendrás un cincuenta por ciento de probabilidades de tener éxito. Es una simple cuestión de causa y efecto. El precio es la causa, y el deseo es el efecto. Paga el precio y el deseo se cumplirá por sí solo.
Dos preguntas interesantes: ¿Por qué estás dispuest@ a pagar ese precio? ¿Qué razones tienes para que tu deseo/sueño/proyecto/objetivo se cumpla?
Es vital que escojas un deseo que te obligue a pagar el precio, un deseo que justifique el tiempo que dedicas a superar todos los obstáculos que encontrarás en el camino. Escoge un deseo que tenga tanto peso que no te conformes con menos. Muchas veces pagamos un precio muy caro trabajando para que los deseos de otro/s se cumplan. ¿Te has parado a pensar esto? horas y horas de llamadas, de caminar, de trafico, de atascos, de comidas corriendo en cualquier restaurante, tiempo sin ver a los tuyos tanto como quisieras. Ya estas pagando un precio. Pero, ¿es para cumplir tu deseo/proyecto/objetivo/sueño? o es para cumplir el de tu jefe-a. No lo sé, no te conozco.
Cuanto mayor sea el deseo, más tienes que crecer para que éste se cumpla. No consigues lo que quieres de la vida sino que consigues lo que haces, lo que eres, en lo que te conviertes. Si sólo tuvieras que chasquear los dedos para conseguir lo que quieres, jamás tendrías que desarrollar tu potencial ni tendrías que superarte. Sin embargo, recuerda que la única manera de conseguir tu deseo es convertirte en el tipo de persona para quien ese deseo es posible: necesitas desarrollarte.
Los deseos, sueños, proyectos, objetivos como quieras llamarlos son la fuerza más poderosa. No te conformes con formular un deseo, hazlo presentable. Es decir, encuentra la manera de presentarlo a tu consciente y subconsciente. A esto lo llamo presentar tu deseo. No basta con tenerlo en la mente, con hablar de ello de vez en cuando: ¡no! hace falta que lo presentes con decisión y con mucha acción.
Si quieres buscar un nuevo empleo, piensa en actualizar la primera línea de tu currículum vitae. Si quieres convertirte en estrella de cine, piensa en mirar una película para ver cómo lo hacen los profesionales. Si quieres ser candidato a presidente de España, escribe las tres primeras cosas que harás cuando llegues al poder. Si quieres tener tu propio negocio empieza por tomarte un café con alguien que ya tenga lo que tu quieres. Esto es actuar, empezar a presentar tu deseo con seguridad a tu consciente y subconsciente. No basta con conocimientos, hay que combinarlos con la acción. De lo contrario la vida pasa delante de tus ojos y al volver a mirarte al espejo te das cuenta que han pasado 30 años de deseos y sueños como en la película Up, pelicula de Disney Pixar de animación cuyo protagonista Carl es un anciano que ha esperado toda su vida para cumplir su sueño de explorador. No debemos esperar tanto.
Recuerda la ley de la inercia: un cuerpo en movimiento tiende a permanecer en movimiento; un cuerpo en reposo tiende a permanecer en reposo. Por tanto: actúa, escribe un conjunto de acciones que permitan acercarte a tu objetivo. Olvida a los que te digan que no lo conseguirás, pero sobre todo alimenta tu mente con mensajes positivos, porque tu mente también intentará persuadirte para que desistas: ¿lo harás? ¡Seguro que no! La vida premia a los que se arriesgan, a los que actúan, a los que alimentan su sueño constantemente. Suena ñoño, pero es así.
Dos sugerencias más: una, fija un plazo a tu deseo, una fecha para su consecución, y dos, cuanto más real sea tu deseo, más convencido estarás de que lo puedes hacer realidad.
Que me perdonen los chinos (es broma), una vez hace años un buen amigo me dijo:
-¡Juan! algo que me ha funcionado siempre ha sido alimentar a mi “chinito”.
Yo le pregunté:
-¿Chinito? ¿Qué es eso?
Y el insistió:
– ¡Juan! no te burles, en serio, aunque tú no lo sepas en tu cabeza tienes un “chinito” pequeño que tiene una máquina de escribir, está constantemente escribiendo a máquina. Todo el rato. Escribe todo aquello que piensas. No sabe discernir entre lo malo o bueno, entre la ficción o la realidad. Todo el rato escribiendo. ¿Tienes un temor? el “chinito” lo escribe, ¿tienes un deseo? el chinito lo escribe. Por eso te digo, que lo alimentes, que procures que tus pensamientos y acciones sean positivos, porque el “chinito” lo va a escribir en tu cabeza.
Esto fue en el año 1.990, y todavía hoy golpea “el chinito” mi cabeza. Para mi ha marcado una diferencia, porque cuando siento que algo negativo entra, rápidamente alimento a mi “chinito” con mensajes positivos y de superación. No sé si esto te podrá funcionar a ti, pero te lo cuento por si acaso.
Acabo con una frase y te dejo con un nuevo Video/Audio. ¡¡Feliz día!!
“De todos los medios que conducen a la fortuna, los más seguros son la perseverancia y el trabajo.” (Louis Reybaud -escritor francés)
Video/Audio Capitulo 178: “Lo ineficaz debe quebrar (Finn Kydland Premio Nobel Economía 2.004)”
Duración: 08.51 minutos.


Si deseas descargar este video en formato audio mp3 haz clic aquí: Download

No comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Por favor, escriba las letras que aparecen a continuación

Por favor escriba los caracteres de la imagen captcha en el cuadro de entrada