El arte de la expectación

Juan Haro

ladrillo

Muchos de los que han logrado grandes cosas reconocen haberse dedicado a ello durante los años más díficiles. Fueron capaces de imaginarse a si mismos, en una forma vivida como si ya hubiesen logrado sus metas, conservando constantemente esa imagen en su mente, asegurándose una y otra vez que sabian que alcanzarían el éxito.
La mente es un área misteriosa de la cual todavía conocemos muy poco. Avery Cooke celebraba su céntesimo cumpleaños y le preguntarón:

-¿A qué contribuye su larga vida y su magnifica salud?
– Bueno, se lo diré -contesto Avery- simplemente nunca he esperado otra cosa. He esperado llegar a los 100 años, gozar de buena salud, he esperado ser precisamente lo que soy, de manera que no hay ningún milagro en ello.
Ningún milagro, excepto el milagro de las grandes expectativas, un milagro que todos conocemos que todos podemos hacer si ponemos nuestra mente a trabajar en ello. La esperanza es un sentimiento. Produce las cualidades necesarias para el logro de su meta/objetivo/sueño.
La esperanza es la servidora de la voluntad, la voluntad es el resultado de un deseo y el deseo se teje con la fuerza de un sentimiento.
Algunos dicen: “No espero nada de la vida”. Y generalmente la vida pasa delante de ti de puntillas porque tus expectativas son bajas o nulas.
Un padre le dijo a su hijo: “Todo lo que espero de ti es que hagas con tu vida algo que valga la pena”. Lo que vale la pena para mi es aquello que deseas, aquello que anhelas, que imaginas que puede ser, aquello que te hace sonreir y hablar de ello. Sea lo que sea.
Efectivamente las expectativas son importantes, muy importantes. No tienen que provocar ansiedad ni necesidad, si no conocer cuál es el destino de tu proyecto. A veces hablo con personas emprendedoras que no tienen claro donde quieren llegar, sus expectativas no están claras. Cuanto más clara sea la imagen de lo que deseas conseguir, más pronto se hará realidad.
Recuerdo hace años que estaba enseñando viviendas (como agente inmobiliario) y puse mis pies en un precioso ático:
– ¡Guauuu!! me dije, cuánta luz, cómo se respira.
Fue curioso, porque mi mente empezo a tejer un nuevo deseo, recorté fotografias de áticos con preciosas terrazas, y unas vistas íncreibles. Potencié esta expectativa en mi mente y con los mios. Nos pusimos una fecha en la que viviriamos en el ático, imaginamos qué hariamos como fiesta de bienvenida. Expectativas y expectativas, pero eso no condicionaba mi felicidad. Sino lo conseguiamos no pasaba nada, pero le decía a mi mente que lo deseaba. Sin necesidad, sin ansiedad y viviendo el presente.
No sabia cómo conseguirlo, pero daba igual.
El día 31 de Julio hizo 2 años que vivimos en un ático precioso. ¿Casualidad? No lo creo.
Te pongo este ejemplo sin animo de presumir, para nada. Soy una persona normal: con mis defectos y virtudes, como tú. Solo cuento esto para explicarte formas y maneras que ayudan a sumar. Para dercirte que en la vida, en tu relación de pareja, en los negocios, son de mucha importancia tus expectativas: ¿Qué esperas de todo?
En nuestra mente hay un “enanito” que está todo el día escribiendo: cada pensamiento, sea éste positivo o negativo. Por tanto, seleccionemos lo que pensamos porque el “enanito” no distingue lo bueno de lo malo.
Sigue adelante, y te pregunto: ¿Cuáles son tus expectativas en lo personal y profesional? escríbelas, dibújalas, y baila con ellas. Te dejo con un nuevo Video/Audio de uno de nuestros mejores actores españoles, Antonio Banderas.
Video/Audio: “Tiempo para vivir y opiniones de Antonio Banderas”
Duración: 06.52 minutos.
Si deseas descargar este Video/Audio en formato mp3 haz clic aqui.


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