Ejercicios para tomar el control de mis finanzas

Juan Haro

En los cursos y seminarios que imparto se tratan temas relacionados con el éxito, con la libertad financiera, con la Bolsa, la rentabilidad creciente, etc. Al final todo gira alrededor del dinero, de las finanzas. Si eres buen@ en la administración de una pequeña cantidad, si te dispones a ahorrar, a mantener una clara y definida disciplina, entonces estarás muy pronto preparad@ para subir al siguiente piso. Las finanzas me recuerdan a un ascensor: sube y baja. A veces estamos en el tercer piso: con dinero, éxito profesional, gastos crecientes, compras continúas, gastos desenfrenados. Entonces aparece una crisis y el ascensor nos hace bajar hasta la planta cero. Por tanto, aquellos que cogen las escaleras y van peldaño a peldaño, estos son los que tienen tiempo también para aprender. Tendrán unos cimientos sólidos y sabrán seguir haciendo crecer su dinero: porque en lo más simple se encuentra lo difícil. Por que tienen habitos sanos.

Las finanzas lo son todo. Seremos más libres en la medida que dependamos menos del dinero, cuando podamos vivir sin cadenas, y sin tener que correr para pagar facturas, hipotecas, letras, préstamos, tarjetas y más números rojos. Está es la esclavitud moderna: la falta de dinero, la falta de tiempo y de talento.
Por tanto, te invito a realizar estos sencillos ejercicios para poder controlar mejor nuestras finanzas:

  1. Lista de cosas que ya no usas: si deseas contener el consumo y el gasto continuado te recomiendo que cojas una libreta y hagas una lista de todas las cosas que veas en tu salón, en los armarios, en el trastero, en la terraza, en las habitaciones: todo lo que no hayas usado en los últimos 4 meses. Solamente el anotarlo te hará recapacitar como el ser humano es vilmente manipulado con el único propósito de consumir y gastar. (te animo a que lo regales, vendas o entregues a una Ong)
  2. La cifra del baño: Anota una cantidad fija mensual máxima de gasto: después dividela entre las semanas del mes y anota dicha cifra en grande, en un color chillón y pégala al lado del espejo del baño. Cada vez que te peines, afeites, o te maquilles verás que esa cifra te recuerda que no puedes gastar ni un euro más en esa semana. Pon al lado un premio que te estimule y haz un juego de todo esto. Parece una estúpidez, pero la recompensa será muy grande si haces de la disciplina una forma de vida.
  3. Record de días: ¿Cúal es el número de días que puedes estar sin gastar nada exceptuando comida? nuevamente anota una cifra por ejemplo; cuatro; intenta superarla. Si consigues llegar a esa meta, nuevamente date un capricho pequeño y vuelve a por otro record. Quizá te des cuenta que el llevar una vida un poco minimalista tampoco es tan malo. La sociedad querrá que no te salgas del rebaño, pero vale la pena. Así desarrollarás el sentido de lo esencial y de lo indispensable; ya no importa tanto esa nueva revista, o ese bolso que te chilla para que lo tengas, o ese Cd nuevo de tu cantante preferido. Hazte fuerte.
  4. La apuesta con tu jefe – pareja – amigo: Coge 50, o bien si te atreves 70 euros y haz una apuesta por escrito (si lo haces verbalmente no te comprometerás). Este dinero lo metes en un sobre y en la parte frontal pones: A pagar a …… -nombre de tu pareja, amigo, jefe…- el día X si no he sido capaz de -tu objetivo-; lo normal es que la meta a batir sea una cantidad para ahorrar. Es decir colocas una cifra que no seá ni demasiado sencilla de conseguir, ni que sea imposible de llegar. Algo que te estimule, y que signifique un reto. Si no lo logras, tu pareja, amigo, o con quien hayas hecho la apuesta se quedará con el dinero: asi de duro y así de divertido. Estoy seguro que si alguien sabe de tu apuesta y encima apuestas tu dinero será un estimulo buénisimo para lograrlo. Si logras tu meta gástate ese dinero en ti: en un capricho. El mes siguiente ponte una meta mayor de ahorro.
  5. La lista de la pared: Cada vez que pagues cantidades menores de 50 euros (da igual si es un periodico) anota dichos gastos sin excepción en una hoja que este a la vista en la puerta de un armario. Olvida lo que dirán tus amigos o familiares, este ejercicio hará que tomes conciencia de cuanto dinero se nos va cada día: un café, un desayuno, una revista, un ticket de metro, el pan, …; todo, todo y todo. Esto te frenará, seguro. Por supuesto cada semana suma dicha cantidad e intenta que cada vez sea menor.

¡Animo! sigue volviéndote un bicho raro, sal de la manada, nada contracorriente. Da igual lo que ganes, lo importante es lo que te queda. ¡Adelante!

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Buenaaaaaaaaaas!
¡De acuerdo en lo de salir de la manada!. El otro día un conocido me lo recordaba muy graficamente: “Sal a la calle y observa lo que hace el resto de la gente, para que te vayan bien las cosas, ¡haz exactamente lo contrario de lo que veas que hacen!”

Y es que todo está muy bien pensado para que dejemos nuestro dinero en el bolsillo de otros: Zara, El Corte Inglés, me dá igual quién,…con sus publicidades tan atractivas nos hacen creer que “necesitamos” sus productos,… pero cómo cambia todo cuando te empiezas a cuestionar las cosas, a razonar en lugar de comprar por impulso (¿realmente me hace falta ésto? ¿me voy a comprar otro abrigo?, si tengo ya tres,…como suele decir mi abuela:”Yo no sé para que queréis tanta ropa para un sólo cuerpo” -la sabiduría popular, que nunca falla,…-)

Personalmente prefiero que mi dinero se quede en mi bolsillo y poder ahorrarlo para así en un futuro poder vivir sin pensar en él,…

Por otro lado, me dá rabia la gente que está todo el día quejándose de que no tienen un euro, y les ves con lo último de lo último en ropa, tecnología,… ¡que sean consecuentes con lo que hacen!, y si nó a mí que no me vengan llorando

Un abrazo a todos, y ¡a seguir ahorrando!

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