El pasado Jueves 3 y Viernes 4 de Julio impartí un curso de inversiones inmobiliarias a un reducido grupo de personas en Leganes -Madrid-; fue un grupo excelente, participativo, con un perfil netamente emprendedor e inversor. Como digo yo siempre: la gente da mucho más de lo que recibe. En tiempos como los actuales es interesante comprobar como existen dos grupos de personas bien diferenciados: los que se lamentan explicando esta situación culpando a otros, y después están las personas que aprovechan estos momentos de incertidumbre para invertir en conocimientos, en nuevas ideas, en nuevas posibilidades.
No nos engañemos, vivimos en un siglo en el que el talento lo determina todo: si tienes talento, si aportas valor, si aportas diferenciación, si sirves a la comunidad entonces tienes un hueco, si por el contrario eres un clon, no ofreces nada distinto, y te encierras en maneras y herramientas de hace 15 años entonces lo tienes difícil.
El perfil de los asistentes al curso de la semana pasada era de lo más variopinto: una empresaria de cosméticos, una emprendedora que estaba en estos momentos disfrutando de un año sabático (inteligente posición), un emprendedor venezolano y gerente de varios negocios, una gerente de una promotora, un director comercial…; personas con espiritú, con ganas de más, con brillo en los ojos y apasionadas.
Gracias a cada una por ser tan especial y por enseñarme tantas cosas.