123 May. 06 22.18


Feliz Año 2.010 a todos!!!
Año nuevo, historia nueva. Vamos con una que tengo especial cariño:
“Cuentan que un banquero de inversión americano estaba en el muelle de un pueblecito costero mexicano cuando llegó un bote con un pescador. Dentro del bote habia varios atunes de buen tamaño. El americano elogió al mexicano por la calidad del pescado y le preguntó cuánto tiempo había tardado en sacarlos. El Mexicano respondió que no mucho. El americano le preguntó que por qué no permanecia más tiempo en el mar y sacaba más pescado.

El mexicano dijo que él tenía más de lo que necesitaba para él y para su familia. El americano le preguntó:

– ¿Qué hace usted con el resto del tiempo?

El pescador respondió:
– Me levanto tarde, salgo a pescar, juego con mis hijos, duermo la siesta con Maria, me acerco todas las noches al pueblo donde juego al dominó y a las cartas, tomo una copa y toco la guitarra con mis amigos.

El americano dijo que podría ayudarle.
– Usted debería emplear más tiempo en la pesca y con los ingresos comprar un bote más grande, con los ingresos del bote más grande podrías comprar varios botes, eventualmente tendrías una flota de botes pesqueros. En vez de vender el pescado a un intermediario lo podría hacer directamente a un distribuidor, o incluso abrir su propio punto de venta en la ciudad. Debería controlar la producción y la distribución. Debería salir de este pueblo e irse a la capital, luego a Los Angeles, y a Nueva York, desde donde manejaría su empresa en expansión.

El pescador mexicano preguntó:
– Pero, ¿cuánto tiempo tardaría en hacer todo eso?

A lo que el americano respondió:
– Entre quince y veinte años.

– Y luego ¿qué?

El americano se rió y dijo que esa era la mejor parte.
– Cuando llegue la hora deberías anunciar una Opv para vender las acciones de tu empresa al público. Te volverás rico, tendrás millones.

-Millones… y luego ¿qué? -exclamó el pescador mexicano.

El americano muy orgulloso le dijo:
-Luego te puedes retirar a un pueblecito costero, donde podrás levantarte tarde, salir a pescar, jugar con tus hijos y con tus nietos, dormir la siesta con María, acercarte todas las noches al bar a tomarte una copa, jugar al dominó y a las cartas y tocar la guitarra con tus amigos.

El mexicano le respondió:
– ¿Acaso no es eso lo que tengo ya?”
Así es. Muchas veces pensamos que el dinero, el éxito, la riqueza nos lo dará todo. Pero como muchos saben el verdadero tesoro es el tiempo. Hoy deseo hablarte de dos tipos de personas. Me gusta catalogar a la gente así:
– Los Hacedores. Actúan.
– Los Prometedores. Prometen hacer.
Mi estilo no es criticar, ni decir nada negativo sobre los segundos. Pero tengo debilidad por los primeros: por el Hacedor. Un Hacedor es alguien que intenta, que actúa, que experimenta. Me encanta la gente así. Son las personas que tienen más que enseñar, su historia, su vida, su testimonio. No me fijo en el resultado, me fijo en el camino, en lo que me cuenta.
Los hacedores se fijan en el hoy. No hay un mañana. Mañana es el día en el que iniciarán un viaje determinado, o el día en el que trabajarán más intensamente, o cambiarán sus hábitos, repararán las amistades rotas, o saldarán viejas deudas, o aprenderan más sobre el dinero, bolsa…
Pero el mañana nunca llega e incontables vidas que ofrecían tantas promesas se desperdician en esa constante postergación. El niño dice, cuando sea un niño grande, el niño grande dice, cuando sea adulto, después el adulto dice, cuando me case. Cuando uno se casa el pensamiento cambia a cuando me jubile. Y cuando llega el momento de la jubilación, volvemos la mirada atrás, sobre el paisaje que uno ha recorrido y al mirar un viento frio parece barrerlo todo. Se ha perdido todo. Ya es tarde. Nos hemos convertido en un Prometedor.
El exito y la postergación son absolutamente incompatibles. Necesitamos curarnos del hábito de dejar las cosas para después. Lo vuelvo a decir: “puedes hacer cualquier cosa que mentalmente hayas decidido llevar a cabo”. Pero al dejar las cosas para algún momento futuro, estas cediendo al escapismo, a la duda sobre ti mism@, y lo que es más significativo, al autoengaño. La zona de dejar las cosas para después, para un mañana mejor, es un movimiento que te aleja de sentirte fuerte en este momento presente, y te lleva a un lugar donde la esperanza reina, donde esperas que las cosas mejorarán más adelante. Estas en otro mundo de arenas resbaladizas.
Cada noche nos engañamos antes de conciliar el sueño, nos decimos que mañana lo haremos. Que ahora no es el mejor momento. El comportamiento es un barómetro mucho más preciso que las palabras cuando se trata de definir lo que eres. Lo que haces hoy, en este momento presente es el único indicador de lo que en realidad eres como persona. Emerson dijo:
“No digas nada. Lo que eres resalta por encima de ti todo el tiempo, resonando de tal manera que no puedo escuchar lo que me dices.”
Nuestra cultura está repleta de críticos, de prometedores, de gente que habla, incluso pagamos por escucharlos. Es fácil criticar, pero para ser un Hacedor se requiere esfuerzo, riesgo y cambios.
Los verdaderos hacedores no disponen de tiempo para hacer críticas; están demasiado ocupados actuando, trabajan. Ayudan a quienes no son tan talentosos, en vez de criticar.
Como primer paso pérmiteme un consejo: reconoce qué comportamientos imperan más en ti. ¿Los de un Hacedor o un Prometedor? El objetivo es convertirnos en Hacedores, en no ser meros espectadores de la vida, o simples teóricos. Los comportamientos típicos de un Prometedor son:
  • Permanecer en algo que no te gusta o que no progresas, como un empleo, durante mucho tiempo.
  • Aferrarse a una relación que se ha vuelto áspera, esperando simplemente que tu pareja mejore o cambie.
  • Negarse a tratar de resolver una situación dificil.
  • Dejar pasar la posibilidad de pasar un día con tus hijos o tu pareja porque tienes mucho trabajo.
  • Decidir el ir al gimnasio o seguir una dieta un día de estos.
  • El querer aprender una habilidad o empezar a invertir en inmuebles, o en Bolsa, o en manejar tu dinero cuando salgamos de la crisis, o cuando tenga más dinero.
  • Anhelar constantemente unas vacaciones o un viaje de ensueño, sin ser capaz de trazarse un plan por escrito para conseguir más ingresos.
  • No actuar ahora, y posponer toda decisisión para cuando los semaforos estén en verde.
Al esperar que las cosas mejoren, estamos culpando inconscientemente al mundo de nuestra infelicidad. Sentimos como que las cosas no nos salen bien, no tenemos suerte. Es una estrategia para quedarnos quieto. Buscamos una salida, una razón, un motivo para no hacer. Para seguir siendo un Prometedor.
Si me permites me gustaria darte algunas pautas o ejercicios para que podamos ser unos Hacedores:
  1. Toma la decisión de vivir cinco minutos a la vez. En lugar de pensar en tareas a largo plazo, piensa en el ahora y trata de dedicar un periodo de cinco minutos a hacer lo que deseas.
  2. Siéntate y empieza a hacer algo que has estado posponiendo, como escribir un mail, leer un libro o hacer una llamada. El solo hecho de empezar te ayudará a eliminar la ansiedad.
  3. Preguntate: ¿Qué es lo peor que podría sucederme si hiciera lo que trato de posponer? La respuesta, por lo general, es tan insignificante que quizá decidas entrar en acción.
  4. Asigna en tu agenda parcelas de tiempo para dedicarlas a todo aquello que pospones.
  5. Contesta a esta pregunta: ¿Estas haciendo lo que escogerías hacer si supieses que sólo te quedan seis meses de vida? Relativamente hablando, es todo el tiempo que tenemos. No tiene sentido retrasar cualquier cosa.
  6. No te digas que hay que hacerlo bien, es más importante hacer las cosas.
  7. No permitas utilizar la excusa de la fatiga, o del tiempo, o de la enfermedad para hacer algo.
  8. Elimina de tu vocabulario las palabras espero, desearía o quizá. Son los instrumentos para postergar las cosas. Si ves que esas palabras empiezan a deslizarse furtivamente, conviértelas en frases nuevas que empiecen: “Voy a hacer”.
  9. Lleva un diario de quejas, críticas y cosas que pospones. Dejarás de hacerlo con tal de no tener que apuntarlo.
  10. Acuerda un compromiso tácito con otra persona (amig@ o familiar) asumiendo que vas a hacer algo en un plazo determinado o de lo contrario le entregarás 100 Euros. Haz juegos con todo esto.
Si quieres que el mundo cambie, no te quejes. Cambia tú. Sé un Hacedor, no alguien que vive deseando, esperando…
Tengo profunda admiración por estas personas que aparecen en estos 3 videos. Auténticos Hacedores, personas que se tirán a la piscina, que hacen, se entregan, se apasionan, experimentan, viven…; ellos pueden hablar en primera persona sobre la Bolsa.
Mi más sincera felicitación a todos por vivir la vida, por intentar, arriesgar, soñar y crear un futuro mejor. Te presentó a los miembros de Traders International España, personas que se han acercado al mundo apasionante de la Bolsa para aprender y mejorar. Algunos con experiencia y muchos de ellos sin saber nada: ¡Esto es valentía y coraje! Bravo!!!
Video: “Testimonios de Traders Internationa España (Bolsa)”
Duración: 08.35 minutos.

Video: “Entrevista a Alvaro Enriquez -Responsable de la Sala de trading en España- (Bolsa)”
Duración: 06.50 minutos.

Video: “Vicens Castellano – La clave para ganar en La Bolsa”
Duración: 0.44 segundos.

 

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